No lo llamaré tradición, si acaso lo puedo calificar de costumbre. Cada día 22 de Diciembre por la mañana a las nueve de la mañana me enchufo al Sorteo Extraordinario de Navidad y escucho toda la retransmisión a través de la radio.
Es un recuerdo que tengo de la infancia: escuchar el sorteo cuando estaba en casa con mi madre, otra gran adicta como yo a la radio.
Nunca nos toca nada y este año ha sido el primero en que he comprado un décimo (que ha acabado en la papelera) pero eso no le quita la magia a un sorteo que desde 1812 reparte ilusión y muchas esperanzas entre todos aunque no juguemos!!
Hasta aquí he sido muy correcto pero...
Es necesario ver durante tres días en la prensa y la televisión a los que les ha tocado el Gordooooo???
Esta gente es un caso de estudio. Si son ciertos los datos que he leido hay 1 posibilidad entre 14,5 millones de que tu boleto sea el agraciado con el premio máximo. Además he leido que la probabilidad de que te caiga un rayo es de 1 en 600.000. Por lo tanto y he aquí mi profunda reflexión:
Porqué no salen en los informativos toda esa gente que ha sido partida por rayos???? Ya sé que no te va a caer un rayo en el salón de tu casa pero la gente sale por la calle, se pasean!!! yo hasta soy un kamikaze porque me arriesgo a ir en bicicleta con la cantidad de rayos con mala leche que esperan a alguien a quien partir!!!
Cuantas veces habéis tirado un dado y os ha salido cuatro veces seguidas el número 6??? Pues que sepáis que la probabilidad de que eso pase es de 1300 contra 1. Con esto quiero decir que algo que a mi personalmente nunca me ha pasado pasa una vez cada 1300 así que de la Lotería nos olvidamos.
Pero si algo no dejo de repetirme después de escribir aquí es: ¿que probabilidad hay de que uno de mis hijos sea un niño de San Ildefonso y cante el Gordo de Navidad y además me toque el Premio y al día siguiente me parta un rayo mientras tiro un dado cuatro veces seguidas?
jueves, 22 de diciembre de 2005
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario